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El Cuidado del Pastor

"Jehová es mi pastor; nada me faltará."
- Salmos 23:1 (Reina Valera 1960)
El Cuidado del Pastor

El Salmo 23 es, sin duda, una de las porciones más amadas de todas las Sagradas Escrituras. Fue escrito por David, un hombre que antes de ser rey, fue pastor de ovejas. Él conocía de primera mano la relación de absoluta dependencia que tiene una oveja con su pastor. Las ovejas son animales indefensos, no tienen sentido de orientación y se asustan fácilmente. Necesitan un pastor para sobrevivir.

Al declarar "Jehová es mi pastor", David reconoce su propia vulnerabilidad y, al mismo tiempo, exalta la grandeza de Dios. No dice "Jehová es un pastor", sino "MI pastor", estableciendo una relación íntima, personal y directa con el Creador. Esta es la base de la fe cristiana: una relación viva con el Dios Todopoderoso.

La conclusión a esta declaración es contundente: "nada me faltará". Esto no es una promesa de lujos desmedidos o riquezas terrenales según el estándar humano, sino una garantía de provisión integral. El Buen Pastor sabe exactamente lo que necesitamos: alimento espiritual (verdes pastos), descanso para nuestra mente (aguas de reposo), sanidad para el alma y protección del peligro (su vara y su cayado). Quien tiene a Dios, verdaderamente lo tiene todo.